Imparto ocasionalmente Talleres de Poesía personalizados donde invito al "alumno", si la ocasión lo amerita, a retarme a duelo poético escarnecedor, con alguna forma previamente convenida. El soneto siguiente es una de mis réplicas en uno de esos duelos, del 2011, donde la poetisa en cuestión me dio fuerte fusta. Por supuesto, todo es broma...